“Donde digo digo, digo Diego…”

Pues sí, cuanta sabiduría en los refranes populares. Si al final las lenguas de las gentes son una biblioteca portátil.

Critico y vuelvo a criticar, no a las personas, sino aquellos momentos en que no nos hacemos cargo de nuestras palabras y las cambiamos con la brújula del gallo. Pero, hete aquí, que si donde digo digo, digo Diego, abre un camino para la rectificación y ¿por qué no?

Un saludo ad alta voce para todos ustedes
faladomi

el placer de la palabra

abril 7, 2009

imagenes-peter-panEn el mundo de Peter Pan, la niñita exclamaba: “mamá, mamá, te estás haciendo jóvana”

Qué época aquella, donde se puede desarmar las palabras según el capricho del día, donde las cosas están “rompidas”, y las tarjetas de las princesas están puestas boca “abaja” y las aceitunas no se mezclan con los macarrones porque se ensucian…

Luego, todo aquello, se lo llevan las sirenas del descarrilamiento de la lengua, condenadas a no poder abandonar su ambiente natural por el riesgo de convertirse en “personas normales”