Pisadas en la arena

agosto 28, 2009

entre tu y yo, ya no median las palabras. Sólo pasos. Estás a la vuelta de la esquina. A veces, alzo la vista y me topo con aquella ventana. El monstruo está dentro. Herido. Triste. Rabioso.  Hambriento de crueldad. Enfermo. Parece que necesita de tí. Pero es sólo un espejismo. El sólo  te espera para echarte

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Um dia de Domingo

Eu preciso te falar
te encontrar
de qualquer jeito
pra sentar e conversar
depois andar
de encontro ao vento
eu preciso respirar
o mesmo ar que te rodeia
e na pele quero ter
o mesmo sol
que te bronzeia
eu preciso te tocar
e outra vez
[Más Letras en es.mp3lyrics.org/a4N]
te ver sorrindo
e voltar num sonho lindo
já não dá mais pra viver
um sentimento sem sentido
eu preciso descobrir
a emoção de estar contigo
ver o sol amanhecer
e ver a vida acontecer
como um dia de domingo
Faz de conta que
ainda é cedo
tudo vai ficar
por conta da emoção
Faz de conta que
ainda é cedo
e deixar falar
a voz do coração
[Bis]

http://www.youtube.com/watch?v=cGBQzZlgYEQ

Gal Costa Y Tim Maia [final]

Ya estás otra vez. ¿Cuándo aprenderás?. Te encanta la frasecita de que el hombre se golpea la cabeza muchas veces con la misma piedra. Total, ¿para qué responsabilizarse de los propios actos? Uno está condenado a la repetición de las líneas de su mano. Todo estaba predeterminado. Sólo te queda actuar el guión.

¿y tú , qué?. Si, sí. Tu. Ese que viste y calza. ¿No vas a decir nada? Mezcla de santo varón con rabia contenida. Si tanto te gusta esa ruta, un , dos, tres y vuelta a empezar, al menos te habrás fijado que los colores del cielo son distintos cada vez; te habrás fijado que mientras algunas vacas pastan las otras duermen espantando moscas…te habrás fijado que hoy te has tropezado con 5 coches verdes y 20 rojos…¿Te asusta cambiar o no cambiar? ¿Es que no ves que lo rutinario también tiene vida? Fíjate en mi, acabo de coger una hormiga. Ayer no estaba.

 

                          Uy…pero si ahí estás. Cuanto tiempo llevaba sin verte, querida. Ya te daba por perdida. Y, aunque me avergüence decirlo, hasta comenzaba a olvidarte.

Así es. Yo, que te soñé con  ilusión oceánica .Yo, que te vine dando forma desde la más tierna infancia. Que te fui esculpiendo día tras día, con sacrificio y pasión. Yo, que nombraba tu cuerpo en clave de sol: tu cuello, tus brazos, tu empeine, tu mirada al horizonte…

Yo.

Jamás pensé que podría perderte.

Jamás me pensé capaz de sobrevivir a tal desgarro.

Y ahora, cuando los recuerdos se cubren de telarañas, vuelves.

Y es que sigues en ese rincón donde te dejé. Solita con tu pas de deux. Escondida detrás de la puerta. Tan igual.

He querido lo mejor para tí. Quería cuidarte, protegerte. Y te encerré en una burbuja. Pero era de cristal y podía resquebrajarse también. Mi pececito. No llores cariño. Sí. Es cierto. Extirpé tus sueños, creyendo que los desviaba por tu bien. Y quizás no me equivoqué.

Aún hueles a tilo.

Criatura de serena calma excitante. 

Me conformo ahora con dejarte fluir

bailarina[1]